José Ignacio Mijangos (con corbata a rayas) posa con los representantes de los diferentes colectivos.
El presidente de Cajacírculo, José Ignacio Mijangos, fue ayer tajante. La solvencia de esta entidad financiera, dijo, va a permitir que siga su labor de financiación de proyectos de interés social: «La caja, como tiene solvencia, puede afrontar estos gastos y, además, nos ayuda moralmente ver cómo con nuestra ayuda se hace feliz a otras personas».
Mijangos hizo esta reflexión ayer durante el acto de la firma de convenios por los que 29 asociaciones burgalesas van a recibir un dinero para llevar a cabo programas de mejora de las condiciones de vida de diferentes colectivos sociales vulnerables. Este año Cajacírculo ha incrementado el montante de este dinero en un 55% llegando hasta los 500.000 euros que han ido a parar a 70 de los 271 presentados.
La mayor parte de estos programas se desarrollarán tanto en Burgos capital como en Aranda, Miranda y el resto de la provincia pero también en otras ciudades en las que Cajacírculo tiene presencia como La Rioja, Madrid, Valladolid, Salamanca, Zaragoza, León, Cantabria, Palencia y Vitoria.
Es el quinto año que esta entidad financiera dedica buena parte de su dinero de Obra Social para iniciativas de estas características. En este lustro han sido 1.325.000 los euros que se han gastado en un total de 210 proyectos.
Entre los beneficiados de Burgos hay colectivos que agrupan a personas afectadas por diferentes enfermedades (Parkinson, Alzheimer, Arnold Chiari, cáncer, corea de Huntington, fibromialgia y astenia crónica, sida, anorexia y bulimia y patologías mentales) y discapacidades de carácter intelectual, déficit de atención por hiperactividad, sordera, parálisis cerebral, autismo, daño cerebral, inteligencia límite y discapacidad física.
Otro grupo de asociaciones favorecidas por la ayuda de Cajacírculo tienen como objetivo paliar desigualdades sociales o luchar contra patologías sociales. En este epígrafe se enmarcan la asociación Saltando Charcos (que se dedica a la labor educativa con menores conflictivos o de entornos desestructurados), Burgos Acoge (cuya labor va destinada al colectivo inmigrante), Atalaya Intercultural (que también trabaja con población extranjera), la residencia de ancianos de Barrantes, la Plataforma de Voluntariado de Burgos, las Carmelitas Misioneras que gestionan una guardería en Huelgas, Cáritas Diocesana, Asociación para la Rehabilitación del Juego Patológico, la Asociación para la Defensa de la Mujer La Rueda y el Teléfono de la Esperanza.
AGRADECIMIENTO. Una vez firmados los convenios y realizada la declaración de intenciones por parte del presidente de Cajacírculo, que anunció a los presentes que pronto tendrían las cantidades ingresadas en sus cuentas, dio la palabra a las asociaciones.
Natividad Cabello, presidente de la Asociación para la Defensa de la Mujer, La Rueda, la tomó para agradecer gestos como el de esta entidad financiera que hacen algo más fácil un trabajo que tiene mucho de voluntario.