El Foro de Ovino ha batido este año su récord de participación con más de 200 inscritos.
Con el objetivo de identificar la producción ovina de Castilla y León para lograr su mejor penetración en el mercado nacional, la Junta de Castilla y León se encuentra dando los últimos toques a un novedoso sistema de trazabilidad que, gracias a la utilización de un etiquetaje facultativo, permitirá al consumidor reconocer, con solo un vistazo, si el lechazo que está a punto de comprar ha nacido, se ha criado y sacrificado en la región.
La iniciativa aprovechará el hecho de que prácticamente la mitad de las más de 3,6 millones de ovejas reproductoras que hay en la comunidad cuentan ya con un bolo ruminal que permite su identificación mediante un procedimiento electrónico. La idea es vincular este elemento a otro de similares características que se pondrá en la oreja de los corderos 15 días después de su nacimiento.
Mediante un sistema de mensajes SMS, se irá acumulando la información sobre el animal, de tal manera que el matadero donde se sacrifique podrá imprimir una etiqueta en la que se recogerán todos los datos sobre su cría, desde la localidad y la provincia donde está enclavada su explotación, al nombre y la foto del ganadero, pasando por una página web que se creará ex profeso y que permitirá al consumidor ampliar la información obtenida o el nombre de la entidad externa certificadora, el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León. El único pero del proyecto es el coste que se le calcula, algo elevado debido a lo específico de la tecnología a utilizar, casi dos euros por ejemplar identificado.
Prueba piloto en julio
La experiencia echará a andar a finales de este mes, implicando a cooperativas y agrupaciones de defensa sanitaria de toda la región y se prevé que en agosto puedan estar en el mercado los primeros lechazos con etiqueta identificativa.
A partir de ahí, en octubre o noviembre se intentará generalizar a toda la cabaña para que «en Navidad podamos tener muchos lechazos en la calle, todos los que los ganaderos puedan, con su etiqueta», indicó Baudilio Fernández-Mardomingo, director general de Producción Agropecuaria, quien dio a conocer la iniciativa durante la inauguración de la undécima edición del Foro de Ovino.
Sin relación con las indicaciones geográficas protegidas que ya operan en la comunidad, la etiqueta sí que mostrará el logotipo de la recién creada marca Tierra de Sabor. «No garantizamos calidades diferenciadas. Garantizamos que ese animal pertenece a una determinada raza o a un determinado cruce y ha nacido y se ha criado en Castilla y León», explicó Mardomingo.