Cuando los arandinos aún están recibiendo en sus hogares la carta remitida por el Consorcio Provincial de Tratamiento de Residuos Urbanos (Coptru) para informar del cobro, no exento de polémica, de la tasa de 30 euros fijada por la gestión de sus basuras, este organismo ha puesto sobre la mesa el encarecimiento de este servicio en algo más del 16%.
Así lo alertó el concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Aranda y miembro de este organismo provincial, Ildefonso Sanz, quien reconoció que en la reunión mantenida por el Coptru el miércoles se planteó la posibilidad de que en 2009, el recibo que se pasará al cobro por los residuos domiciliarios fuera por valor de 35 euros, cinco más que el actual.
Esta posibilidad no es más que un proyecto y todavía no ha obtenido el visto bueno de la asamblea, lo que abriría las puertas a su validación. Detrás de esta medida, estaría la intención de los responsables del consorcio provincial de dotarse de liquidez para hacer frente al incremento presupuestario que supondrá en el próximo ejercicio la puesta en funcionamiento de cuatro nuevas plantas de tratamiento de residuos.
En concreto, está previsto que en 2009 empiecen a prestar servicio sendas instalaciones para la transferencia de residuos industriales en Aranda de Duero y Miranda de Ebro, donde también se asumirá el punto limpio, así como otras dos plantas de transferencia, una en Belorado y la segunda en el alfoz de Burgos. De esta manera, el Ayuntamiento de la capital no tendría que prestarles este servicio y, al beneficiarse de la infraestructura del consorcio, estos pasarían también a pagar la tasa.
Sanz anunció que la intención de los vocales asignados al PSOE en este consorcio es presentar batalla e intentar que la subida de la tasa sea menor. «Vamos a ver si en la asamblea conseguimos que no sea tanto el incremento de la tasa. Consideramos que tiene que ser el IPC y que cinco euros es muy alta», remarcó el edil socialista.
En cualquier caso, puntualizó que, a su juicio, los tratamientos de los residuos se deben pagar y, de hecho, está de acuerdo con el presupuesto planteado por el consorcio para el próximo ejercicio. Lo que le genera dudas es la fórmula empleada para repercutir el coste de este servicio en los ciudadanos, de forma lineal, lo que le llevó a abstenerse en la asamblea del miércoles. «Si estamos tratando las basuras en la planta de compostaje, nos van a poner una planta de transferencia de residuos industriales no peligrosos, todo eso hay que pagarlo evidentemente. Pero creo que existen otras fórmulas», indicó Ildefonso Sanz.