El proceso administrativo se ha dilatado durante dos años desde la colocación de la primera piedra.
El Ayuntamiento de Melgar de Fernamental ya cuenta con el informe favorable de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para acometer la segunda fase del proyecto de construcción del polígono industrial El Parralejo. Una vez superado este trámite, que garantiza el ciclo del agua y por tanto el suministro y tratamiento a las futuras empresas, el Consistorio remitirá toda la documentación a la Junta para que dé el visto bueno definitivo a una actuación que se remonta en el tiempo a mayo de 2007 y que ha sufrido un dilatado proceso administrativo no exento de recursos judiciales.
El proyecto, incluido en una modificación de normas, tendrá que pasar ahora por la Comisión de Urbanismo. Con el visto bueno del Gobierno regional, se expondrá al público para después proceder a su licitación, según informan fuentes municipales. Esta segunda fase consistirá en la urbanización de los 500.000 metros de suelo industrial, con un presupuesto aproximado de 22 millones, y sucederá a una primera que consistió en el movimiento de tierras y explanación del terreno por un millón de euros.
El futuro polígono también tiene garantizado el suministro eléctrico con la construcción de dos líneas, una área y otra subterránea, que parten de la subestación transformadora de la villa y de la de Osorno. El pasado mes de enero la Junta autorizó el proyecto a la empresa Electra Viesgo Distribución, declarando de utilidad pública la instalación.
El suelo industrial proyectado en Melgar está gestionado por un consorcio integrado por el Ayuntamiento y Cajacírculo. La actuación se extiende por un terreno de 55 hectáreas de las que se urbanizarán unos 500.000 metros cuadros. De esta extensión, 360.000 corresponderán a parcelas de diferentes tamaños y unos 60.000 para zonas verdes. Además, se contempla la construcción de una rotonda al noroeste con salida a la carretera BU-400 que servirá de acceso al sector industrial.
Fue en mayo de 2007 cuando se colocó la primera piedra de El Parralejo con la intención de que las primeras empresas llegarían en dos años. Sin embargo, el proceso administrativo se ha complicado al tener que presentar nuevos informes el Ayuntamiento y a la formalización de un recurso por parte de propietarios del terreno que ha sido rechazado.