En ciudades como Burgos ya hay una normativa que permite instalar este tipo de veladores cerrados.
Toda iniciativa es poca para tratar de lograr clientes y los hosteleros de Miranda agudizan el ingenio con nuevas iniciativas que les permitan mantener sus negocios. Por ello la Cámara de Comercio y la Asociación de Empresarios de Hostelería de Miranda han presentado al Ayuntamiento una iniciativa para poder crear en la ciudad veladores o terrazas cerradas, tal y como ya tienen muchas otras ciudades del entorno. Una idea con la que se pretende poder extender a todo el año el servicio de terraza, en una ciudad con una climatología que apenas permite aprovechar las terrazas veraniegas en los meses de julio y agosto.
Para ello han remitido al Consistorio un documento para su estudio en el que se insta a la Administración local a que realice un estudio de viabilidad y en su caso apruebe una ordenanza específica para posibilitar estos veladores cubiertos. Se trata de una iniciativa que como recuerdan los impulsores ya existe en localidades próximas como Burgos, Vitoria o Bilbao y que les gustaría se pudiese hacer efectiva para los primeros meses de 2010.
De hecho entre los hosteleros ya hay algunos que han mostrado su intención de instalar este tipo de terrazas cerradas, que son defendidas desde el sector y desde la Cámara como «una nueva alternativa de ocio» y una manera de «revitalizar» la ciudad ya que supondrían nuevas opciones tanto de ocio como de consumo que ofrecer a los mirandeses y a los visitantes.
«Se trata también de dar vida a la calle todo el año, que también es bueno, porque tenemos unas calles peatonales magníficas y también está bien que se puedan tener estos servicios durante todo el año; pasa en muchos sitios, e incluso en lugares muy fríos como el norte de Europa, en el que casi las terrazas están más enfocadas al invierno que al verano», comenta Diego Andrade, de la Asociación de Hosteleros.
De momento la iniciativa, que entre otras ventajas «incrementaría el consumo interno y mejoraría la oferta», está sobre el papel. Los impulsores confían en que tenga un buen recibimiento en el Ayuntamiento. Para llevarla a efecto será necesario hacer la ordenanza, autorizar el uso del suelo privado de uso público, aprobar una tasa «ajustada en la medida de la fuerte inversión», recuerdan, además de hacer una Comisión para valorar la iniciativa y consensuar su desarrollo.
Catálogo
La Cámara y los hosteleros de momento han planteado hasta un catálogo de posibles modelos de veladores cerrados de tal manera que se logre ofrecer una imagen armonizada y acogedora en la ciudad, «apostando por diseños de veladores transparentes armónicos con la estética y mobiliario del entorno». Así se han previsto terrazas con cerramientos adosados a la fachada de los establecimientos, terrazas con cerramientos en calles con anchas aceras, y terrazas con cerramientos en zonas singulares como calles peatonales o plazas.
En todos los casos los hosteleros reconocen que habrá que asumir limitaciones relativas a la seguridad viaria, tráfico de peatones, seguridad de edificios y establecimientos públicos, por lo que instan a crear ese órgano de estudio. «Se trata de unir intereses, que a la ciudad le venga bien, que haya color en la calle, y que al empresario que apuesta e invierte en esto pues pueda tener un espacio cerrado, bien acondicionado y que le salga rentable», valoran.