El fallecido cayó sobre una acera en la plaza de España.
Dos vecinos de Miranda de Ebro han sido identificados por la Policía Local por su presunta implicación en la muerte de un hombre de 62 años, nacido en una localidad de Albacete y residente en Basauri (Vizcaya), durante una pequeña reyerta en un bar del casco viejo, ocurrida hace ya dos semanas. Según las fuentes consultadas por este periódico, el juzgado encargado de la instrucción de los hechos ha calificado inicialmente los mismos como un delito de homicidio involuntario.
El suceso ocurrió la noche del viernes 19 al sábado 20 de septiembre en la plaza de España, muy cerca del Ayuntamiento mirandés. Alrededor de las 0.30 horas, una ambulancia atendió a un hombre herido tras sufrir una caída en la acera. Según los primeros síntomas, el impacto contra el suelo pudo producirle un fuerte traumatismo y una fractura en la base craneal. En esos primeros momentos, se desconocía si se trataba de un suceso fortuito o podía tratarse de una agresión.
Una dotación de la Policía Local que patrullaba por el Casco Viejo se interesó in situ por el estado del hombre, mientras era atendido por el equipo sanitario. La ambulancia lo evacuó al Hospital Santiago Apóstol, de donde fue derivado al Txagorritxu de Vitoria, dada la gravedad de sus heridas. En este centro alavés falleció 3 días después.
Posteriormente, se comprobó que podía haberse visto involucrado en un incidente en un establecimiento hostelero cercano, por lo que se procedió a realizar una investigación. La Brigada de Policía Judicial de la Comisaría mirandesa abrió el correspondiente atestado, aunque fueron los funcionarios municipales quienes dieron con las dos personas que supuestamente se vieron implicadas en la riña. Sus identidades fueron puestas en conocimiento de la autoridad judicial, que tramita las diligencias por homicidio involuntario, según las mismas fuentes. En principio, no se ha procedido a la detención ni al ingreso en prisión al estar perfectamente identificados y tener domicilio conocido y arraigo personal y laboral en Miranda de Ebro, por lo que el riesgo de fuga se considera prácticamente inexistente.
Las mismas fuentes explicaron que los dos identificados han reconocido haber mantenido un enfrentamiento verbal en un bar con el fallecido, que al parecer había ingerido alcohol. Supuestamente, durante la refriega le propinaron un pequeño empujón, que motivó su caída al suelo y el fatídico golpe, mortal a posteriori.