El presidente nacional del PP se reunió ayer con la CEOE.
El presidente del Partido Popular, Mariano Rajoy, calificó de «error» que el Gobierno socialista cierre la central nuclear de Garoña en 2013 y le pidió una «rectificación». Dicho esto, avanzó que su formación política cambiará esa decisión si gana las próximas elecciones generales, a celebrar en 2012, y hará caso al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), que ha dicho por unanimidad que se puede prolongar la vida útil de la planta durante diez años más.
Antes de que los ministros de Industria y Trabajo confirmaran lo que por la mañana habían sido rumores, el líder de los populares consideró que la opción del Ejecutivo es «disparatada» y «producto del capricho del señor Rodríguez Zapatero». En este sentido, insistió en que se trata de «un error» cuando hay un dictamen del organismo regulador que avala por unanimidad la prórroga por diez años. «Esa posición la defienden en España la CEOE y también todas las organizaciones sindicales», afirmó, para después añadir que incluso voces de dentro del PSOE «dicen que esto es absolutamente disparatado y caprichoso».
Rajoy, que realizó estas declaraciones antes de un almuerzo con la CEOE, recalcó que el cierre de la central burgalesa implicará la pérdida de «muchos» puestos de trabajo, subidas en la energía eléctrica y una mayor dependencia energética del exterior.
Al ser preguntado si derogará la fecha de clausura si el PP gana las próximas elecciones, Rajoy replicó que hará lo que diga el CSN. «Si finalmente se confirma que el cierre es para el año 2013 y nosotros llegamos al Gobierno, pediríamos un informe al organismo regulador y haríamos lo que ha dicho el CSN, que, entre otras cosas, para algo existe. Quiero dejarlo muy claro porque este punto irá en el programa del PP», subrayó.
Al dictamen del CSN también se refirió la portavoz en el Congreso, Soraya Saénz de Santamaría, quien calificó la postura del PSOE de partidista.