Mariano Rajoy, durante su intervención ayer en el Congreso Regional del PP cántabro.
El presidente del PP, Mariano Rajoy, exigió ayer al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero que tome alguna decisión y plantee «cosas» ante la Unión Europea para afrontar la coyuntura económica, ya que aseguró que «lo peor» para España es estar «quieto parado» y «no hacer nada» como este Gobierno. Rajoy, que insistió en que la historia de la crisis es «la de un gran engaño» de los dirigentes socialistas hacia los españoles desde su origen, apostilló que la «prioridad» ahora es afrontar la económica actual «y gobernar tomando decisiones».
«Lo peor que se puede hacer en una crisis de estas características es estar quieto parado y no hacer nada, que es la posición del Gabinete español», aseveró el dirigente popular durante el X Congreso del PP de Cantabria, que designó ayer a su nueva dirección, presidida de nuevo por Ignacio Diego.
Rajoy señaló que se puede hacer política financiera y se pueden adoptar decisiones, como ha recordado que hizo el PP cuando llegó al Gobierno en 1996 «en una situación muy difícil». El líder conservador aseguró que es «mentira» que ante una crisis económica no se puedan adoptar decisiones políticas, como señala el Ejecutivo de Rodríguez Zapatero, y apuntó a las propuestas que desde Génova se han planteado a Moncloa para intentar solucionar esta situación.
Entre ellas, señaló, está la devolución de los Presupuestos Generales del Estado, porque «son muy malos para abordar los problemas de la economía española», opinó. A su juicio, las cuentas para 2009 son «la cuadratura del círculo» y una «oportunidad perdida en un momento ciertamente difícil y complicado para todos». Para Rajoy, el «dato revelador» de que los presupuestos para el año que viene «no sirven para nada» es que se destinen 19.000 millones de euros, la segunda partida más alta, a gastos de desempleo y «solo siete a políticas activas de trabajo».
El presidente popular cree que este documento debería «hacer sido un instrumento para paliar la crisis», pero afirmó que solo generará entre los españoles «más desconfianza». «Los presupuestos no tienen ninguna medida de estímulo económico», dijo el gallego, quien se preguntó si toda la política financiera del Gobierno para hacer frente a la situación económica son las medidas «ridículas» de la deducción de 400 euros o un plan para fomentar la venta de coches.
Rajoy aseguró que, «para bien o mal», el Gabinete de Estados Unidos ha puesto en marcha un plan para hacer frente a la crisis, pero insistió en que el Ejecutivo español «sigue sin hacer nada» y, además, «con engaños a los españoles». El líder popular consideró que el país se encuentra en una situación «más complicada» que otros Estados, sobre todo en relación a los «verdaderamente dramáticos» datos del paro, el endeudamiento, el déficit exterior o los problemas de competitividad.
Mariano Rajoy reiteró a Rodríguez Zapatero y a todo el Gobierno que «tenga un discursos y le diga la verdad a la gente», porque manifestó que eso «genera confianza» que, a su juicio, se necesita ante una crisis económica como la actual.