La destrucción de puestos de trabajo en el sector del automóvil suma y sigue. La dirección de Seat presentó ayer un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) temporal que afectará a 750 asalariados hasta diciembre y a unos 500 de enero a julio de 2009. A este recorte se añadirán dos paros de varios días para las líneas 1 y 2 de la planta de Martorell que afectarán a unos 4.700 trabajadores, medidas que la empresa justificó por «la caída generalizada de las ventas en sus principales mercados». Por su parte, el fabricante de neumáticos Bridgestone anunció un ERE temporal que afectará a 2.800 empleados de sus plantas de Vizcaya y Burgos. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega aseguró que el Gobierno «es consciente» de las dificultades que atraviesa la automoción, defendió que el Ejecutivo trabaja con los agentes sociales para dar solución a las dificultades y se mostró confiada en que el sector retornará a la actividad habitual cuando el mercado europeo vuelva a recuperar el pulso.
Los nuevos recortes se anunciaron el día en el que los dos observatorios industriales del sector del automóvil, que cuentan con presencia de sindicatos, fabricantes y del Ministerio de Industria, coincidieron en destacar la «fortaleza» del sector automovilístico pese a la crisis. De hecho, los sindicatos advirtieron de que algunas empresas podrían estar utilizando la mala coyuntura económica como excusa para presentar reducciones de puestos no justificados por razones de producción, que serían una mera estrategia para «sanear sus cuentas», según el secretario general de la Federación Minerometalúrgica de CCOO, Javier López. «Estamos en un mal momento y podemos estar peor», admitió, tras la reunión de los observatorios el secretario general de la Federación de Metal de UGT, José Manuel Fernández Lito.
General Motors, Ford, Seat, Nissan, Santana Motor, Bridgestone... Los EREs en el negocio automovilístico se suceden a pesar de que, según la secretaria general de Industria, Teresa Santero, el sector sufre los embates de la crisis nacional e internacional, pero «está fuerte». Santero se comprometió a que el departamento que dirige Miguel Sebastián estudie «en caso de ser necesarios» posibles cambios en el vigente plan VIVE, de fomento del cambio de coches más antiguos por otros menos contaminantes, para tratar de que contribuya más eficazmente a una reactivación de las ventas, en medio de la crisis del sector.
situación diferente. Lito afirmó que la situación no es igual para todos las empresas, ya que algunas como la planta de Wolskvagen en Navarra están contratando gente, mientras que otras sí han registrado recortes de producción que justificarían reducciones temporales en el empleo. Aunque la coyuntura no es la misma en todas las empresas, Lito destacó que tres multinacionales (General Electric, Ford y Seat) han coincidido de forma «sospechosa» al presentar sus expedientes. En la misma línea, López aseguró que no todos los ajustes de empleo se explican por problemas de competitividad de las plantas españolas, sino que se está aprovechando para purgar las caídas de las casas matrices con recortes del empleo en España.
Por el momento, a pesar del desplome de las ventas de turismos en el mercado español (del 32,2% en septiembre), la producción de vehículos ha caído un 1%, aunque el descenso llegará al 5% a fin de año.