Miguel Ángel González, ex tesorero del Burgos CF.
El ex tesorero del Burgos CF, Miguel Ángel González, ofrecía también ayer su visión sobre los términos en los que habían transcurrido las dos reuniones mantenidas durante el día con Domingo Novoa Heras, dejando muy claros los motivos que le habían llevado a no aceptar las condiciones puestas por el vicepresidente económico de la entidad.
«Yo no puedo aceptar hacerme cargo del club sin abonarle ahora nada a la familia Novoa, reconocerles la deuda como ellos quieren, pagar a los jugadores y a los empleados, y luego, si el equipo sube a Segunda B, empezar a saldar la deuda de dos millones de euros con los Novoa. Cojo el club en esas condiciones y me llaman gilipollas».
González reconoció que su propuesta fue la de que la familia Novoa perdonase toda la deuda que el Burgos tiene con ellos. «En Tercera y Segunda B va a ser difícil que puedan recuperar algo y si el club desaparece se quedarán sin nada y pesará además sobre ellos la culpa de que haya ocurrido eso».
Finalmente, apunta: «Si perdonan la deuda, estaré en el Burgos aunque sea como vocal».